La ley de reforma de la carta orgánica del BCRA
permite eliminar los remanentes de la doctrina neoliberal que condicionaban la política monetaria y por lo tanto una parte
de nuestra soberanía económica. La moneda es un bien común de interés
público y lo monetario está vinculado con la economía real por lo que su separación
es sólo funcional a los intereses de las finanzas.
La
ampliación de las funciones del BCRA, en donde al control de la inflación se le
suman la estabilidad financiera y el desarrollo con equidad, significa recuperar los mandatos que regían la
institución antes de la reforma del 92. La incorporación de objetivos múltiples
implica dejar de lado la noción ortodoxa de metas de inflación (que
disminuye la autonomía de la política monetaria y expone a la economía a la
inestabilidad de los mercados financieros) y permite adoptar criterios de acción
orientados a la creación de empleo y al crecimiento económico. El impulso al crédito
a largo plazo para las pymes y las economías regionales avanza en esa dirección.
Este aumento en sus facultades no significa
descuidar la estabilidad de los precios sino, por el contrario, permite el
estudio de la inflación como un fenómeno multicausal, a diferencia del enfoque monetarista, donde ésta es producto de la emisión monetaria y los excesos de demanda de dinero. Al
incorporar variables como la evolución de los precios internacionales, las
variaciones del tipo de cambio y la puja
distributiva, permiten una mejor
evaluación de los movimientos en los precios relativos.
Por otra parte, este tipo de objetivos
múltiples son similares a los buscados por otras bancas centrales. En Uruguay,
donde en el 2010 se aprobó una reforma al banco central para vincularlo con los
nuevos desafíos de la economía mundial, se detalla que “el banco central del Uruguay tendrá como finalidad primordial la estabilidad de precios que
contribuya con los objetivos de crecimiento y pleno empleo”.
El Banco Central Argentino tendrá también a su
cargo la preservación de un tipo de cambio real acorde con la estructura
productiva argentina. Esto supone una visión dinámica del tipo de cambio ya que
se modificará de acuerdo con las necesidades y la evolución de la industria
local.
En concordancia con las modificaciones
realizadas en el Banco Central Mexicano la ley recientemente aprobada en el congreso también
supone una mayor regulación en los mercados financieros. En noviembre de 2009
el senado mexicano aprobó una serie de reformas que le permiten al Banco
Central Mexicano regular la tasa de interés y las comisiones injustas que cobra
la banca central en el país. La ley argentina también se enfoca en prevenir
abusos del sistema financiero para con sus clientes y evitar que los usuarios deban
pagar tasas abusivas. A su vez, el
banco central podrá limitar la concentración en el sistema financiero y evitar
el abuso de posiciones dominantes.
Por último, el proyecto elimina los artículos
de la ley de convertibilidad que definen las reservas de libre disponibilidad. La
ley de Cavallo obligaba a tener un respaldo de la totalidad de la base
monetaria en reservas internacionales, siendo de libre disponibilidad las
excedentes. Esta equivalencia fue pensada para un esquema cambiario donde la
moneda nacional estaba atada al dólar. Se creía que el respaldo en reservas de
la base monetaria era un buen indicador de estabilidad económica, la crisis de
2001 demostró lo contrario. Por otra parte, en un esquema de tipo de cambio
administrado y flexible la relación entre base monetaria y reservas fluctúa por
lo que se necesita incorporar nuevas variables para definir el nivel de
reservas.
El directorio del banco central será el
encargado de definir el nivel óptimo de reservas que garantice el normal
funcionamiento del mercado cambiario estudiando la evolución del sector externo
.
El proyecto de reforma de la carta orgánica del
banco central y la eliminación de los artículos de la ley de convertibilidad
vinculados con las reservas de libre disponibilidad permite recuperar la
política monetaria y orientarla hacia el desarrollo con inclusión social y no
hacia la valorización financiera.
Jerónimo R. U. Para Triple de Miga
Con esta modificación, se elimina un vestigio de la Convertibilidad, aquella que nos generó desmantelación de la industria, beneficios de unos pocos, pobreza y desigualdad. La actual reforma tendrá en cuenta distintas variables sin olvidar la inflación, pero como en varios casos, todos los "futurologos" echaron sus críticas y reclamos antes de conocer los efectos.
ResponderEliminarLa Argentina debe continuar su labor incesante de mantener al peso como dinero; en sus funciones de medio de cambio, patrón monetario y reserva de valor.